martes, 24 de agosto de 2010

No volveré a ser joven, Jaime Gil de Biedma y Loquillo

Éste es sin duda mi poema favorito de Jaime Gil de Biedma, y eso que resulta muy difícil quedarse con una pieza entre las muchas escritas por este autor, probablemente el poeta maldito español más genuino del pasado siglo XX. 'No volveré a ser joven' quedó recogido en el libro Las personas del verbo, publicado por Seix Barral en 1982, ocho años antes de la muerte de su autor.

Sin quedarse al margen de las circunstancias políticas y sociales que atravesaba el país, la obra de Biedma está consagrada, por encima de todo, a celebrar la vida, a expresar unas ansias incontenibles de apurar cada instante, rechazando con ello todo tipo de censura, cortapisa o doble moral. Precisamente por estas razones, algunos de sus poemas son terriblemente amargos, pues en demasiadas ocasiones esa alegría de vivir encuentra demasiadas trabas para florecer.

Biedma expresa con estos versos una amarga conclusión a esa ingenua mirada con la que desde la juventud planteamos nuestra existencia. Parecía que tendríamos todo el tiempo del mundo, que seríamos capaces de conseguirlo todo. Hasta que empezamos a darnos cuenta de que también hay, y muchas, lágrimas en el camino.

Una buena prueba del gran calado de este texto creo que son las versiones musicales que han ofrecido cantantes tan diversos como Loquillo, Bunbury o Miguel Poveda. Dejo con el texto uun par de vídeos. En el primero, el propio Gil de Biedma lee su poema. En el segundo, Loquillo interpreta la musicación de Gabriel Sopeña.

Tras algo más de dos meses de descanso, vuelve a ponerse en marcha este blog, La poesía es un arma cargada de futuro, con el humilde deseo de seguir compartiendo esos poemas, esas canciones, esos suspiros ardientes capaces de sacudir consciencias y hacer vibrar los corazones.



No volveré a ser joven

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde.
Como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos.
Envejecer, morir, era tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.



2 comentarios:

  1. Hace muy poco utilicé esos últimos versos, resultado directo de mi cumpleaños... La juventud se nos va, pero nos queda la poesía para conserva un poco.

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  2. Etupendo poema y muy emocionante. Tratar la vida como un teatro en el que se pretende triunfar cuando, finalmente, lo único que te queda es el mismo tedioso argumento de siempre. Estupendo como lo es también en voz de Loquillo quien ha interpretado varios poemas así. El resutlado poesía-rock es bueno.

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